
Las pestañas una a una y las extensiones de uso permanente tienden a retener los residuos de grasa normales que acumulamos en la piel.
Los liftings y las extensiones de pestañas son procedimientos comunes para resaltar nuestra mirada. Sin embargo, su abuso puede resultar perjudicial, por lo que no son recomendables para uso diario. Por eso, antes de hacernos estos tratamientos, hay algunos factores que debemos considerar.
“El tiempo de vida de nuestras pestañas es entre 90 y 100 días. Si nos sometemos a procedimientos químicos (como el lifiting) más de tres veces al año, alteramos su desarrollo, volviéndolas frágiles. En el caso de las extensiones permanentes, retienen las partículas de grasa que eliminamos todos los días, lo cual puede obstruir las glándulas que están en la raíz de las pestañas, produciendo una inflamación en los párpados llamada blefaritis, que puede desencadenar, en el peor escenario, una queratitis o una úlcera corneal, lo que compromete seriamente la vista”, señala la Dra. Gisella Alfaro, especialista de Oftálmica Clínica de la Visión.
La experta detalla que, en su mayoría, son pacientes entre los 35 y 45 años quienes van a consulta por estos motivos. “Si una persona tiene piel alérgica o alguna inflamación en el párpado, estos tratamientos son contraproducentes. Muchas veces, inclusive, se automedican y empeoran la enfermedad. Por eso, para iluminar la mirada, lo más recomendable es optar por pestañas postizas de tira completa y de un solo uso”, indica.
Sin embargo, para quienes quieren aplicarse extensiones de pestañas o hacerse un lifting, la oftalmóloga brinda seis recomendaciones que siempre deben seguirse:
Fuente: El Comercio
Noticias relacionadas