
Muchas personas postergan su primera visita al oftalmólogo porque no presentan molestias, pero esa espera puede ser riesgosa. Enfermedades silenciosas como la ambliopía en niños o el glaucoma en adultos progresan sin dar señales, y solo un diagnóstico temprano permite prevenir complicaciones en la salud visual. Por ello, es fundamental acudir al especialista incluso en ausencia de síntomas y realizar controles periódicos que aseguren una detección oportuna.
En el marco del Día Mundial de la Seguridad del Paciente 2025, que este año tiene como lema “¡La seguridad del paciente desde el comienzo!”, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) destaca que la detección temprana es clave para prevenir problemas visuales desde la infancia. La primera consulta oftalmológica, aunque pueda generar dudas o ansiedad, brinda un diagnóstico confiable y una orientación precisa para cuidar la salud ocular de manera segura.
De acuerdo con el Dr. Javier Villalobos, auditor médico en Oftálmica Clínica de la Visión, la primera consulta oftalmológica representa una oportunidad para establecer una línea base de la salud ocular del paciente y detectar posibles factores de riesgo vinculados a enfermedades como la diabetes, la hipertensión arterial o los antecedentes familiares de problemas visuales.
¿Cómo prepararse para la primera consulta oftalmológica?
Realizar controles periódicos incluso sin síntomas, ya que muchas enfermedades oculares son silenciosas en sus etapas iniciales.
Un paciente informado y bien preparado facilita el trabajo del especialista, y contribuye a que los procedimientos oftalmológicos se realicen de manera segura. Asimismo, es importante que los pacientes verifiquen que el centro de salud esté registrado en la página de SUSALUD, donde figuran los establecimientos autorizados, y que el médico tratante esté habilitado en la página del Colegio Médico del Perú.
Fuente: Salud y Familia