Ya no todo depende de los ojos con que se mire, la nueva línea de gafas ha interpuesto
una nueva forma de mirar el sol, y promete renovar la moda para este verano. Pero no todos son iguales...
El nuevo estilo de gafas da protagonismo a los colores por sobre las formas. El amarillo, celeste, verde, color crema, los degradé, tanto en cristales como en armazones de
diferentes formas y espesores (desde los ultra finos hasta los muy anchos), surgirán con los primeros rayos de la temporada verano 2006.
Hay marcas que han dado un giro hacia una línea de anteojos de sol con los que puede verse el mundo en los `80, con colores tostados y la línea que caracterizó a esa década.
Otras han impuesto formas extravagantes con gafas de doble puente cuadradas u ovaladas, combinadas con un toque futurista. Recomendaciones El uso de las gafas de sol no es sólo una buena forma de terminar de complementar un look
determinado. Queda también en la consideración, la importancia que tienen en la filtración de los rayos, dependiendo del tipo de piel y de la utilización que se les de. No es lo mismo
un tipo de lentes para caminar por la ciudad habitualmente que para pasear un día nublado:
Color |
Aplicación |
Marrón |
Filtra las radiaciones azules. Aumenta el contraste y la
profundidad de campo y es ideal para los deportes al aire libre, ya que produce un efecto relajante. |
Grises |
Mantienen la fidelidad cromática. Distorsiona en menor
grado los colores reales. Ideales para trabajar en ambientes de iluminación irregular e indicadas para profesionales que necesiten una gran percepción cromática. |
Verde |
Al igual que el gris, mantiene la fidelidad a los colores
y son óptimos para ambientes al aire libre, se aconseja este color para ambientes con mucha luz, como los trópicos o el desierto. |
Amarillo |
Proporciona un aumento del contraste y potencia la visión
en tres dimensiones, por lo que se obtiene una excelente profundidad de campo. Es ideal para la conducción con niebla, al atardecer y para deportes de movimientos rápidos, como el
tenis. |
Lo que debe y no debe hacerse
Use prendas sueltas con mangas largas para protegerse de los rayos
UV, y sombreros con bordes amplios para proteger la cabeza, rostro y cuello. Estas prendas son tan efectivas como un protector solar.
- Permanezca en la sombra, use sombrillas o toldos cuando no haya sombra natural, especialmente entre las 11 y 3 de la tarde, cuando
el sol se encuentra más alto y las temperaturas son más elevadas.
- Use lentes de sol de buena calidad, con protector ultravioleta y protección lateral para reducir el reflejo de los rayos UV. Al comprar, considere que la comodidad,
precio, diseño, protección y resistencia, todos tienen una función. Asimismo, recuerde que los lentes se deben mantener limpios ya que la suciedad, rasguños o
manchas agravan los problemas de la vista.
- Los rayos solares se reflejan en muchas superficies tales como arena, agua, nieve, rocas, por lo tanto, se debe proteger la piel incluso en la sombra.
- Broncéese gradualmente cada día.
- Conozca su tipo de piel, mientras más clara sea su piel y más rápido se queme, necesitará mayor protección.
- Evite quemaduras de sol.
- Los bebés menores de seis meses no deben tener contacto directo con el sol.
- Los padres o responsables del cuidado de los niños deben ser conscientes de la importancia de no dejar que la piel del bebé o niño se queme, ya que esto
representaría un futuro riesgo de melanoma maligno.
- La mejor protección para los niños es usar prendas protectoras y sombrero.
- Los bebés y niños siempre deben usar un FPS alto (mayor de 30). Los bebés y niños y personas de piel sensible particularmente, deben usar un FPS alto.
Tipos de piel
- Para el tema de la radiación UV y sus efectos sobre la piel, es de gran relevancia la tabla de clasificación de los diferentes tipos de piel de acuerdo a la pigmentación, lo
cual está directamente relacionado con la tolerancia de la piel a las radiaciones UV.
- Aquellos individuos pelirrojos o rubios, de ojos claros, de piel bien blanca o rosada, pecosos, que se queman con el sol fácilmente son los que tienen mayor riesgo de
daño cutáneo inducido por la radiación UV.
- El color de la piel que se debe a la concentración del pigmento cutáneo llamado melanina, y se produce por células llamadas melanocitos, es la principal defensa
contra la irradiación UV. A medida que la melanina aumenta con la exposición solar, la piel se broncea más, sin embargo, este bronceado que culturalmente se le llama de
"saludable" puede ser un signo del daño producido por el sol. El riesgo aumenta con la intensidad de la exposición, por ello tienen alto riesgo las personas expuestas
crónicamente como lo son los trabajadores rurales, de la construcción, vialidad, jardines, cuadrillas, pescadores, profesores de educación física y salvavidas entre otros.
Tipos de Piel |
Historia de quemadura cutánea y ejemplo de
tipo de |
I |
Siempre se quema, nunca se broncea (celtas, nórdicos).
|
II |
Se quema fácilmente, se broncea tenuemente. |
III |
Se quema moderadamente, se broncea lentamente alcanzando
un color marrón claro (la mayoría de los caucásicos). |
IV |
Se quema mínimamente, se broncea siempre bien,
adquiriendo un tono oscuro (piel oliva). |
V |
Muy raramente se quema. Se broncea intensamente llegando
al marrón oscuro (piel marrón). |
VI |
Nunca se quema, piel muy pigmentada, prácticamente
insensible (piel negra). |
Radiación UV
El sol emite diferentes tipos de radiaciones pero la atmósfera sólo permite que una parte llegue a la superficie de la tierra: luz invisible y una parte de las radiaciones infrarroja y
ultravioleta. Los rayos infrarrojos nos hacen sentir calor. La radiación ultravioleta (UV) que no se pude ver ni sentir, puede causar daños a la salud
de la piel y los ojos. La radiación UV está presente en los rayos solares a lo largo de todo el año, observándose cambios de la intensidad de la radiación en los diferentes días e
incluso a lo largo del día. Es importante tener en cuenta que estas variaciones que se registran no se acompañan con los cambios de temperatura.
La radiación UV comprende tiene tres diferentes tipos de rayos: los UV-A, los UV-B y los UV-C. Los UV-A atraviesan la atmósfera y son los causantes de que la piel luzca más
envejecida y causa cáncer de piel. Los UV-B son absorbidos en su mayor parte por la atmósfera y causan quemaduras y cáncer de piel. Los UV-C no llegan a la superficie
terrestre ya que son absorbidos por la capa de ozono. La radiación UV tiene un efecto es acumulativo en el tiempo, es por ello que no debemos
esperar a ser adultos para desarrollar conductas preventivas. Las nubes espesas apantallan la radiación UV pero no la absorben totalmente, por lo cual
no se debe descuidar la protección los días nublados. La radiación UV también pasa a través del agua, por lo cual se necesita protección cuando se está nadando o realizando
actividades recreativas acuáticas. Superficies como el agua, la arena, el cemento y la nieve reflejan los rayos solares. Aunque
las personas estén protegidas con una sombrilla o reparo similar, pueden sufrir daños en su piel por acción de los rayos reflejados.
Es importante comentar el tema de las llamadas camas solares y la falsa creencia sobre los beneficios del bronceado obtenido en estos aparatos.
Para comprender este tema es importante conocer la forma de actuar de los diferentes tipos de rayos UV. Numerosos estudios plantean que todas las fuentes de radiación UV,
incluida la radiación UV-A utilizada en las camas solares, contribuye a aumentar el riesgo de cáncer cutáneo y el envejecimiento de la piel. Esto se debe a que si bien los UV-A son
1000 veces menos efectivos para la producción de quemaduras solares que los UV-B, los UV-A penetran mas profundamente y causa mayor bronceado y daño cutáneo. Esto se
debe a que el daño mas profundo afecta en forma mas marcada todas las estructuras profundas de la piel. Por ello es imprescindible que en todos los solariums se cuente con la información y el
asesoramiento claro y ético acerca de los riesgos de la utilización del uso de las camas solares. |