Home - Ir a la Página Principal

Agregar a favoritos

Búsquedas

Imprimir esta Página

 

Los ojos de nuestros hijos

_Cuidados

Los Ojos de Nuestros Padres
Los Ojos de Nuestros Niños
Cansancio ocular
Actitud preventiva
Oftalmólogo de confianza
Boletines Anteriores

__

Mejores resultados de visualización si este Sitio Web es visto en monitores con resoluciones igual o mayores a 800 x 600 pixeles

¿Cómo ve un niño al nacer?

Los recién nacidos pueden percibir sus alrededores aunque de manera bastante difusa. Durante las primeras dos semanas de vida la agudeza visual se limita a una simple visión claro - oscura, ya que la mácula (la zona de la retina responsable para la visión nítida) no está totalmente desarrollada. Con el tiempo y la práctica constante se desarrolla la agudeza visual completa del bebé y del niño pequeño.

Hasta la edad de tres años el cerebro no ha madurado completamente, lo que implica que el desarrollo de la vista tampoco se ha completado. Sólo a la edad de 5 a 6 años, cuando el niño va al colegio, el desarrollo se completa. Los defectos visuales que hasta ese momento no fueron reconocidos son muy difíciles de corregir y el tratamiento es mucho más complicado que en bebés o niños pequeños.

A menudo las deficiencias visuales causadas por miopía, hipermetropía, astigmatismo o eventuales enfermedades de los ojos no son reconocidas por los padres o incluso en los controles médicos normales. Por ello es recomendable para los pequeños que el primer control oftalmológico se realice a la edad de tres años, si es que anteriormente no se ha presentado algo notorio en la vista. La detección temprana de enfermedades o anomalías visuales por el oftalmólogo puede evitar defectos visuales que pueden permanecer para toda la vida.

¿Cómo reconozco que mi hijo ve mal?

Los padres deben observar con detenimiento a sus hijos. Si algo está visiblemente anormal en el ojo, si nota una alteración en los párpados (por ejemplo: párpados caídos), opacidad en la córnea, alteración de pupilas (coloración gris-blanca), fotofobia o un tamaño de ojos anormal, entonces acuda inmediatamente al oftalmólogo.

Hay particular riesgo de que ocurran anomalías visuales y estrabismo (desviación de los ojos hacia fuera o hacia adentro) en los nacidos prematuramente, en niños cuyos padres o hermanos sufren de defectos visuales o de estrabismo, en niños con desarrollo retrasado y naturalmente en niños, en cuyas familias se conoce de enfermedades hereditarias del ojo. En estos casos es imprescindible que el oftalmólogo realice un control antes de que el niño cumpla el tercer año de vida, de preferencia entre los 6 y 12 meses.

En las primeras semanas de vida un bebé todavía no es capaz de coordinar correctamente el movimiento de sus ojos, y por ello, de tiempo en tiempo pueden ocurrir posiciones anómalas de los ojos. Este fenómeno puede también presentarse en los siguientes meses de vida en forma ocasional, pues el niño debe aprender primero a fijar los objetos. Es claro que este estrabismo pasajero no debe preocupar a los padres. Si las miradas de los ojos divergen constantemente uno de otro, entonces sí tendrán que acudir con urgencia a un oftalmólogo.

La visión en la edad preescolar

El desarrollo visual de un niño transcurre con pocas variaciones durante el primer año. El refinamiento de la agudeza visual se lleva a cabo durante toda la etapa preescolar.

En el transcurso del segundo año de vida de un niño se amplía el campo de la percepción visual. Muchos niños en este tiempo desarrollan la habilidad de percibir con precisión objetos alejados. Algunos niños de dos años pueden reconocer, por ejemplo, a un auto a una mayor distancia que sus padres. Con frecuencia esta fascinación de observar objetos alejados decae, incluso antes de la etapa escolar.

Entre los dos y tres años la mayoría de niños están familiarizados con imágenes, lo que hace posible una determinación de la agudeza visual con ayuda del niño con sólo mostrarle imágenes a diferentes distancias y de distinto tamaño.

A los cuatro años se desarrolla la habilidad de diferenciar  objetos pequeños que se encuentran cerca. Los niños ya deben estar en capacidad de desviar la mirada de una imagen o letra hacia otra.

En muchos países los exámenes de la agudeza visual y posición de los ojos en niños de tres a cuatro años son rutinarios, pero también antes de que estos vayan a la escuela. Los padres deben tener en cuenta que a más tardar en el tercer año del niño tendrán que acudir al oftalmólogo para un examen de la vista. Sólo él podrá diagnosticar con exactitud si existen desviaciones en la potencia visual. Con el ingreso a la escuela a los cinco o seis años, se cierra el ciclo del desarrollo visual. Los mejores resultados en el tratamiento y corrección de deficiencias visuales se alcanzan en la edad preescolar. Cuanta más edad tenga el niño, menores los resultados del tratamiento.

Exámenes de la vista de niños

Cualquiera puede padecer de alguna deficiencia visual  a cualquier edad. Pero en un bebé  si la deficiencia visual no es tratada a tiempo, puede influir negativamente sobre su desarrollo general.

En el adulto es bastante simple realizar el examen de la visión, porque pueden describir muy bien lo que perciben. Otra cosa es con los bebés.

Aquí los padres y el oftalmólogo dependen mucho de sus observaciones sobre las reacciones del niño. Un juicio exacto de la potencia visual de un niño sólo puede hacerlo un oftalmólogo.

En el bebé se pueden realizar pruebas de  visión muy simples. Así por ejemplo es posible estimar groseramente la agudeza visual del bebé de unos seis meses, probando si fija la mirada en un objeto y lo sigue con los ojos.

En el niño de unos dos años se pueden hacer estudios adicionales y determinar con exactitud las desviaciones dióptricas. Para examinar con exactitud la potencia visual de un niño es necesario desactivar la , esto es, el ajuste de la visión de cerca del ojo. Se logra aplicando gotas oftálmicas que contienen un extracto de belladona (atropa belladona). Esto dilata las pupilas y  relaja el músculo de . En este momento es posible medir la intensidad de la ametropía con el método de la esquiascopía, que es un haz de luz que se dirige al ojo y mide el defecto refractivo.

A partir del 4to año, se puede examinar la agudeza visual como en los niños mayores o en adultos, esto es, en el refractómetro ya que el niño está en capacidad de colaborar, reconocer símbolos e incluso describirlos.

La visión en la edad escolar

Con el ingreso a la escuela, a los cinco o seis años, se completa el desarrollo visual. Los defectos visuales básicos que no han sido detectados hasta ese momento son difíciles de tratar. Así por ejemplo, la potencia visual de un ojo perezoso, cuya función visual ha sido asumida durante años por el ojo sano, en este momento se ha reducido tan fuertemente que poco se puede recuperar. El ojo no ha podido desarrollarse porque nunca fue usado correctamente.

Hay que tener también en consideración que un niño que en edad preescolar ha sido evaluado por un oftalmólogo como un niño con visión normal, puede  posteriormente desarrollar algún tipo de ametropía como, por ejemplo, miopía, hipermetropía o astigmatismo y necesitar corrección. Por ello, es recomendable que los padres observen con detenimiento a sus hijos en cooperación estrecha con los docentes, sobre todo cuando los niños están aprendiendo a leer y escribir. Dificultad al leer no debe significar de llano que un niño tenga problemas de aprendizaje, sino también que podría indicar que el niño simplemente ve mal.

En caso de ametropía el oftalmólogo prescribe gafas o lentes de contacto. Es responsabilidad de los padres explicar a sus hijos la necesidad de una corrección y dejar que el niño participe en la decisión de cuál tipo de ayuda visual sería la más adecuada. De esta manera el niño portará con gusto sus gafas o manipulará sus lentes de contacto con mucha responsabilidad.

Enfermedades de los ojos en los bebés

Los problemas de medida de la vista en los recién nacidos son escasos. Siempre que no haya sospecha de una enfermedad del ojo (debido a la historia clínica de la familia o por nacimiento prematuro).

A menudo son los padres los que descubren las enfermedades oculares de los recién nacidos y es siempre algo que llama la atención o que no es normal. De aquí la importancia de observar con detenimiento los ojos de su bebé en estos valiosos primeros meses. Si sospecha que su bebé tiene problemas de la visión, entonces acuda con premura a su oftalmólogo.

Los padres deben estar atentos siempre a las señales que parten de los ojos de sus bebés. Si uno de los ojos mira a otra dirección o incluso bizquea, consulte a un oftalmólogo. Si el bebé no muestra interés por las caras de personas o juguetes y bizquea, esto  puede ser una señal de una posible debilidad visual. Ponga atención a los primeros signos, tales como una posición inclinada de la cabeza y una bizquera. Los bebés compensan la debilidad visual porque todavía son muy pequeños para hablar. Detrás de las señales de una debilidad visual pueden esconderse enfermedades del ojo, como por ejemplo:

Cataratas en niños

Las  cataratas  son la causa principal de pérdida de la vista en el mundo. No siempre se presentan a edad avanzada. También pueden presentarse en los bebés y con frecuencia la causa exacta de la enfermedad no es conocida. En los pequeños una catarata puede ser extraída con una operación en el ojo.

Estrabismo

Estrabismo es la definición médica para una enfermedad del ojo en la cual los ojos desvían de manera involuntaria su focalización a un objeto fijo.

Ambliopía

La ambliopía se conoce también como "ojo perezoso". Se trata de una enfermedad del ojo en cuyo transcurso el cerebro se desvincula y la agudeza visual en un ojo desmejora notablemente. Esto sucede probablemente debido a un defecto visual en un ojo (hipermetropía o miopía) o porque los ojos no están orientados correctamente. Esta enfermedad se presente con frecuencia en los bebés. En algunos casos desaparece la enfermedad espontáneamente.

Retinopatía en los recién nacidos

En la retinopatía crecen los vasos sanguíneos en el ojo del bebé rápidamente de manera anormal. Lo más frecuente es que la enfermedad se presente en los bebés prematuros (adelantados más de 12 semanas). Un tratamiento precoz de la retinopatía disminuye el peligro de ceguera. Muchos de estos pequeñitos tienen que portar gafas a muy temprana edad.


 

Copyright 2005, Clínica Oftálmica S.A. Otras Marcas, y Logotipos presentados aquí estan correspondientemente protegidos por sus propietarios / resultados óptimos usando Microsoft Internet Explorer 4 o superiores

Ir arriba

Ir Arriba

Sitio Web desarrollado para
Clínica Oftálmica S.A. por
XINEXIS S.A.C